
Once Upon A Time in Grámmata, Medellín
“Maria Sucel Flores viajó desde Hermosillo, México, solo para conocerme.
Vestida de rojo, con una serenidad luminosa, me pidió que firmara su ejemplar de Flores para María Sucel.
Los milagros existen: bastó una sola lectora para llenar la noche. Su presencia cruzó fronteras, kilómetros y silencios.
Ese instante —más que una firma— fue un acto de fe entre la literatura y el alma humana.”













