Expresiones del autorla condición humana es la que induce el éxito o el fracaso del quehacer del ser humano.

la condición humana es la que induce el éxito o el fracaso del quehacer del ser humano.

© 2023 · Autor: William Castaño-Bedoya 

En la novela «El Galpón», los personajes, Ethan, gerente vitalicio de HanssenBox y Oliver, un asesor externo que acompaña el proceso, protagonizan un microcosmos en un rincón del sureste de los Estados Unidos, desempeñándose bajo el mando de un empresario de talante sombrío que los sumerge en episodios de desconfianza mutua, egocentrismo e inseguridad. La novela transcurre en un lapso de 40 años, tiempo en el cual, la vida de los dos se ve afectada sistemáticamente por el peso de ideologías extremistas. HanssenBox surfea al paso de las circunstancias que le impone el destino en una época en la que la llegada del internet y la propulsión del comercio electrónico emprende un avance aplastante y sin retorno.
«Cuando la condición humana es la que induce directamente el éxito o el fracaso del quehacer del ser humano, quien no evoluciona retrocede… así mismo, aunque la frivolidad es la que rige los mercados en la actualidad, sus resultados son finalmente consecuencia del influjo del hombre.»

Cuando me propuse escribir El Galpón opté por ambientar la forma como se manifiesta la doble moral dentro de algunas entidades del sector privado y para lograrlo escribí una novela llena de momentos personales. Como quiera que sea, somos las personas quienes manejamos las frivolidades de nuestro universo. Me he valido de la ficción porque tiene la bondad de activar la creatividad del lector como un ejercicio voluntario de inmersión lúdica mediante la lectura. La novelística hace posible encontrar espejos del alma.

De acuerdo con la Enciclopedia de Filosofía de Stanford, que nos brinda un trabajo de referencia ya procesado en pensamiento, a Tomás de Aquino se le atribuye la introducción del principio del doble efecto en su discusión de la permisibilidad de la autodefensa. La doctrina, o principio del doble efecto o la doble moral, a menudo se invoca para explicar la permisibilidad de una acción que causa un daño grave como un efecto secundario de promover algún buen fin. Un daño grave no necesariamente debe ser causar la muerte, pero si causar la tristeza, la soledad, la ansiedad, los anhelos sin cumplir, la frustración, la degradación o cualquier otro resultado pues la doble moral llega a afectar negativamente a personas o conglomerados en alguna medida. 

Algunas precisiones harán posible enmarcar este aspecto dentro de la novela. Para que se presente la doble moral debe manifestarse una situación de beneficio y otra de perjuicio. La doble moral aparece cuando las circunstancias la engendran. Por ejemplo, el pregonar de ideas absolutistas en los comportamientos del hombre y el accionar en contra de la intensión de esas ideas, constituye una doble moral. En El Galpón la doble moral se llega a manifestar de forma involuntaria en esa lucha entre la ideologización política de unos empresarios y la realidad obligada que les ofrece los mercados.  En ese trasegar se perciben vestigios de doble moral. El Galpón viene siendo el resultado de una simbiosis entre desafíos reales y la forma como los protagonistas los enfrentan. ¿Qué es lo que engendra esa doble moral? Simplemente la mera necesidad de subsistir.

Los hechos sobre los cuales he dibujado una realidad con la que muchas empresas estadounidenses han tenido que lidiar, se han desarrollado bajo un estricto seguimiento y rigor histórico. El acecho y consolidación de gobiernos de izquierda, la llegada de líderes mesiánicos que optan por el exacerbar nacionalismos, populismos y el descrédito de los Estados Unidos constituyen hechos reales. El rigor histórico dentro de la ficción aporta esa verosimilitud que el lector busca. Un capítulo de la novela tiene que ver con el trasegar de un referéndum que convertiría a una nación en país socialista a principios del siglo XXI y que desata una crisis sin controles que dura años en normalizarse o en asumir una nueva normalidad comercial. Básicamente, para HanssenBox, ese mercado-país se derrumbó para siempre. Casualmente, ese fue un mercado que no fue ni para Dios ni para el Diablo, porque simplemente colapsó trayendo para ese país una espantosa involución sobre la que basa su presente.

En El Galpón sucede que el síndrome de poder en manos de ultraderechistas gobierna la consciencia de los empresarios de HanssenBox que ejecutan sus prácticas comerciales con países y gobiernos de izquierda sin importar su talante ultranacionalista. El híbrido interpretativo surge de presumir que la doble moral forma parte obligada de las dinámicas de los libres mercados, que a la larga respalda el hecho de pregonar las derechas y vivir de las izquierdas o viceversa. Un país de izquierda despotrica contra los Estados Unidos, pero anhela las remesas que producen los destierros que ocasionan.

Hoy en día, las principales empresas del mundo practican la Responsabilidad Social Empresarial, no tienen otra alternativa, es una filosofía que se incorpora a la visión de los negocios, basándola en el respeto, los valores éticos, el cuidado de los ecosistemas y la sustentabilidad en general. De no practicarla una empresa sería presa de la discordia social. En muchos países existen regulaciones y las empresas deben presentar balances sociales. La Responsabilidad Social Empresarial ya no es un simple acto de buena voluntad, ha crecido mucho y de las 500 empresas más grandes del mundo, 480 presentan balances sociales, porque hay una presión muy acentuada de la sociedad civil que al igual que exige ética a los políticos, la exige a los empresarios. También hay presión de los consumidores responsables. Un 65% de los jóvenes consumen productos de empresas éticas, —según un estudio de Nielsen—. Las empresas que no lo hagan quedarán en una situación precaria para obtener ganancias.

¿Es importante que una empresa moderna se circunscriba a las dinámicas de la responsabilidad social empresarial? En mi opinión, Importa y mucho. La responsabilidad social por sí misma produce muchas ganancias. Por muchas razones, por ejemplo: produce un mejor ambiente laboral interno y una mejor proyección en relación con socios estratégicos y demás partes como clientes y proveedores. Si tus empleados intuyen el manoseo de las prácticas comerciales por parte de tu empresa, disminuyen su empatía por la marca y por ende trabajan en medio de un síndrome de desconfianza y desmarque. La responsabilidad social también incrementa la confianza de los observadores naturales de un negocio que a la larga se convierten en posibles inversores. También se traduce en mejores posicionamientos en el mercado, lo que implica ganar participación frente a los competidores; asegura un desarrollo social y económico sostenible; refleja una mayor transparencia en la actividad comercial. Basado en mi experiencia en temas empresariales, cada empresa es una incubadora de inversión en marcha, así sea una pequeña mediana o gran empresa. Una empresa nunca deja de ser una incubadora que atrae a otras empresas para posibles fusiones o adquisiciones. 

El Galpón ofrece una temática de interés a estudiantes, profesionales y emprendedores que trasiegan por el mundo de los negocios ya sea como empleados o como empresarios, e incluye como público objetivo a aquellas personas que por medio de la novelística descubren cómo se desnuda la condición humana a través de los personajes y cómo las ideologías y las aptitudes logran asegurar el éxito o el fracaso de los emprendimientos. En términos generales, el lector de la novela es, sin embargo, un lector genérico de obras literarias, pues está concebida como tal, una novela de ficción histórica. La maravilla de nuestra época de comercio electrónico total es que nuestras novelas ya tienen alas para volar hasta nuestros lectores de una manera muy conveniente. La novela está disponible en todos los portales del mundo donde se venden libros. Solo basta con buscarlo bajo el nombre de El Galpón asociado con William Castano-Bedoya como el autor. Está disponible en edición de lujo o tapa dura, en edición de tapa rústica y en libro electrónico

William es considerado como un escritor profundo y vivencial que representa la singularidad de lo humano. En Flores para María Sucel, deja al descubierto “los exilios del ser”, y en Los monólogos de Ludovico, el impacto de la frustración y la impotencia como factores que conforman el absurdo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín informativo

Regístrate para recibir noticias sobre nuestra actividad literaria & lanzamiento de nuevas obras

    Subscribe to our Newsletter

    Sign up to get all our latest updates & book release news